Un naufragio de película

 

por Uriel Sokolowicz Porta

A veces pienso qué debería responder si me consultan a qué me dedico. Pienso que explicaría que una de mis tareas y trabajos es colaborar en la investigación, exploración y divulgación de naufragios históricos que conforman restos arqueológicos. Y agregaría que tengo dos hijos adolescentes y un tercero que se llama Swift… y que aunque no me crean, ¡tiene 253 años y es un barco hundido!

 

Además, argumentaría que nuestros hijos son a quienes más amamos, cuidamos y dedicamos tiempo. Es así como Máximo y Emma son mis tesoros en la vida y la Swift supo serlo bajo el agua (y en tierra en una determinada etapa de ella). La acompañé, la investigué, indagué su pasado, colaboré en solucionar algunos de sus problemas, la cuidé y me dediqué en extremo para ser fiel a su historia y poder representarla. Mi experiencia junto a este naufragio y la culminación de la película que hice de su historia, la simbolizo siempre como el nacimiento de un niño propio, al cual aún hoy le sigo dedicando tiempo y esfuerzo para que siga creciendo.

 

Esta historia comenzó hace casi 20 años, cuando empecé a trabajar con el equipo de investigadores del Programa de Arqueología Subacuática del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano de la Argentina. En su momento, una de las varias razones por las cuales me acerqué a ellos fue la investigación y la realización de un documental genérico sobre esta disciplina. Tras cursar un programa de introducción a la arqueología subacuática, me dispuse a sumergirme -en todo sentido- en su mundo científico… y en el humano también. Comencé a colaborar en tareas y campañas de trabajo arqueológico tanto en Santa Cruz como en Buenos Aires. Allí pronto descubrí profesionales apasionados por su labor, y lo que buscaba: una disciplina científica nacional incipiente e interesante para conocer y divulgar. Un documental científico educativo era mi claro objetivo, pero inmediatamente algo cambió. Logré darme cuenta que debía modificar mi horizonte por uno mucho más grande y más significativo.

 

 

Este cambio ocurrió mientras trabajaba en Puerto Deseado, Santa Cruz, en ocasión de una de las tantas campañas arqueológicas subacuáticas en el sitio del naufragio de la corbeta Swift. Este navío británico, hundido en 1770 en la Ría Deseado, se convirtió en la causa por la cual surgió la arqueología subacuática en Argentina. No existía ningún equipo formado con capacidades de trabajar bajo el agua hasta entonces. La arqueóloga Dra. Dolores Elkin fue sin duda la madre de este proceso y ella fue quien me abrió las puertas junto al resto del equipo para formar parte de la familia de investigadores y colaboradores del proyecto Swift.

 

Por mi interés en el mar, en el buceo y en los naufragios ya había escuchado previamente de la existencia de este naufragio inglés y su potencial arqueológico, pero comenzar a bucear allí y descubrir cada aspecto fascinante de su historia pasada y presente me hizo recapacitar y de inmediato adoptar este largo camino de mutar el documental sobre arqueología subacuática por otro muy distinto.

 

La película finalmente abordó la historia de la Swift, una corbeta de guerra británica que naufragó en la Patagonia procedente de las Islas Malvinas. Un navío que se convierte en un nexo entre personas de distintas nacionalidades, épocas e intereses. Desde los sucesos previos a su hundimiento en el siglo XVIII, hasta los trabajos arqueológicos de hoy en día, el documental narra las distintas historias humanas en relación al hundimiento, el hallazgo y el rescate del navío. La trágica historia de los náufragos, el periplo de un descendiente contemporáneo de la tripulación por conocer su pasado familiar, el sano espíritu y la pasión de los jóvenes que buscaron y hallaron a la Swift y la compleja labor arqueológica sobre los restos del barco, son claras manifestaciones de cómo las acciones del hombre pueden confluir para rescatar y valorizar una historia olvidada.

 

En la próxima entrega, seguirá la aventura de sumergirnos en esta historia. ¡Te invito a seguirla!



Sé parte del cambio Apóyanos!


Sustentabilidad en Acciones