Rayas, río y resonancias
Un cruce entre conocimiento, memoria y comunidad para mirar de nuevo al gigante que fluye entre Fray Bentos y Paysandú.
Por: Fiona Wilton
Crédito de ilustración: Julia Rouaux, Dra. en Ciencias Naturales, Ilustradora Científica y Naturalista.
El río Uruguay parece un gigante silencioso, pero bajo su superficie guarda historias que aún no terminamos de escuchar. Entre esas historias están las de las rayas de agua dulce del género Potamotrygon (P. brachyura, P. motoro y P. schuhmacheri): especies cautelosas, antiguas y vulnerables, que durante siglos acompañaron la vida ribereña y sobre las cuales todavía queda mucho por descubrir.
Entre Fray Bentos y Paysandú, el tramo medio del río Uruguay es un área donde las rayas se agregan estacionalmente, quedando más expuestas a amenazas humanas, a la pérdida de hábitat y a la contaminación.
Estas dos ciudades del litoral se convirtieron en escenario de un encuentro poco común. Científicos, artistas, estudiantes y comunidades se reunieron para pensar —y sentir— a las rayas de agua dulce, parte de un entramado cultural, ecológico y comunitario que hoy necesita cuidado.
Las Jornadas de Arte y Ciencia, tituladas Rayas, río y resonancias, proponen algo urgente: volver a mirar el río con atención, con conocimiento, pero también con sensibilidad; recuperar el vínculo con un grupo de peces que forma parte esencial de la identidad del río.
Los científicos Dr. Luis Lucifora (INALI–CONICET, Argentina) e Iván González Bergonzoni (CENUR Litoral Norte – UdelaR) acercaron al público datos que no suelen aparecer en los titulares: la fragmentación del conocimiento sobre estas especies y la falta de una estrategia de conservación integral.
El Grupo Cultural Aníbal Sampayo llevó al público hacia otra forma de entender el río: desde el sentir, desde la memoria cultural, desde la canción que narra lo que los datos no alcanzan.
“La canción del río es la canción de las canciones, cantada en espirales y estrellas y rugidos y otras notas más allá del oído”, Robert Macfarlane, Is a River Alive.
Estudiantes de biología, docentes, artistas y comunicadores se sumergieron en luz, sombra, texturas, anatomía y observación profunda en talleres de ilustración científica a cargo de la Dra. Julia Rouaux, que lleva más de 15 años ilustrando —con rigor y belleza— especies amenazadas.
Lo que dejó esta serie de encuentros fue un estado compartido entre quienes se acercaron por curiosidad, compromiso o amor al río. Rayas, río y resonancias nos recuerda que conservar no es solo estudiar: es narrar, es escuchar, es crear imágenes, es cantar, es tejer alianzas. Es decir, en voz alta que todavía estamos a tiempo. Todavía podemos elegir un río vivo.
Rayas, río y resonancias fue impulsada por el CENUR Litoral Norte, con el apoyo de la Actividad Académica de la Comisión Coordinadora del Interior (CCI) y la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU). Agradecimientos a Victoria Lagaxio (Unidad de Comunicación, CENUR Litoral Norte) por sostener y acompañar el proceso.