La Nueva Tierra ya está aquí

La Nueva Tierra ya está aquí

Una búsqueda personal que entrelaza propósito, naturaleza y comunidad.

Por: Federica Abella Delucchi

¿Y si la respuesta para construir un mundo en armonía con la naturaleza, basado en el bien común y alineado con nuestro bienestar, comienza por nosotros mismos? Esa fue la pregunta que empezó a guiarme a comienzos de 2025, cuando inicié la búsqueda de un lugar con agua de manantial, bosque nativo y cielos libres de contaminación lumínica donde hacer realidad un sueño.

Después de más de treinta años entre el mundo corporativo, las causas sociales y la docencia, sentía la necesidad de vivir de forma más coherente con aquello que enseñaba. Mi recorrido profesional estuvo vinculado a la tecnología, la innovación, la educación y el desarrollo humano. Aprendí a construir equipos, impulsar proyectos con propósito y acompañar procesos de transformación. Sin embargo, con el tiempo surgió una pregunta más profunda: ¿cómo habitar el mundo de una manera diferente?

La respuesta comenzó a revelarse en marzo de 2025, durante un viaje a Nuevo México, donde participé en un programa de liderazgo guiado por mujeres indígenas norteamericanas. Allí conocí la sabiduría de la rueda medicinal del pueblo lakota y experimenté algo difícil de explicar: la sensación de haber encontrado una brújula interna. No fue un cambio de dirección; fue un regreso a mí misma.

Meses después, las sincronías me llevaron a Pueblo Edén. En febrero de 2026 nació Nueva Tierra como parte de un emprendimiento familiar llamado Vistacalma. Más que un campo, es un espacio de encuentro, regeneración y comunidad, donde exploro nuevas formas de habitar el mundo.

La naturaleza se ha convertido en mi gran maestra. Aquí aprendí que no todo sucede según nuestros planes ni nuestros tiempos. Los procesos tienen sus propios ritmos y la paciencia es parte del aprendizaje. También descubrí el valor de la comunidad: vecinos que cuidan unos de otros, comparten herramientas y colaboran sin esperar nada a cambio.

Hoy continúo vinculada a proyectos relacionados con el desarrollo humano, el liderazgo y el trabajo con jóvenes, pero desde una nueva perspectiva. Cambié el lugar desde el cual observo el mundo. Desde aquí comprendo que muchas veces la verdadera innovación no consiste en acelerar, sino en crear las condiciones para escuchar, conectar y recordar la naturaleza que somos.

Para descubrir el proyecto: @tirnanoguy

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