La Nueva Norma de RAEE en Uruguay

La Nueva Norma de RAEE en Uruguay

El reciente Decreto 292/24 establece un marco integral para la recolección, reciclaje y valorización de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE). Este paso impulsa la economía circular, pero surgen críticas por la falta de incentivos económicos para las empresas que adoptan prácticas sostenibles.

 

Por Anabela Aldaz

 

En un mundo cada vez más digitalizado, la proliferación de dispositivos eléctricos y electrónicos plantea un desafío crucial: la gestión de los residuos que generan al final de su vida útil. En este contexto, Uruguay ha dado un paso significativo hacia la sostenibilidad con la aprobación de la nueva norma para la gestión de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) mediante el Decreto 292/24. Este marco regulatorio busca promover la economía circular y minimizar el impacto ambiental de estos desechos.
La constante evolución tecnológica ha impulsado el consumo de dispositivos electrónicos, generando un aumento sostenido de residuos. Si no se gestionan adecuadamente, estos materiales pueden contaminar suelos, agua y afectar la salud pública. La nueva norma adopta un enfoque integral que prioriza la recolección, el reciclaje y la valorización de los RAEE, estableciendo directrices claras para su manejo.

 

Entre las medidas clave, se exige a fabricantes e importadores implementar planes de gestión que aseguren la disposición responsable de los residuos y la recuperación de materiales valiosos. Además, el decreto fomenta la educación y capacitación en prácticas sostenibles, involucrando a todos los actores de la cadena de valor.
Incentivos económicos: un área pendiente.

 

Aunque el decreto se centra en la regulación y gestión de residuos, expertos destacan la falta de incentivos económicos y fiscales para las empresas que adoptan prácticas sostenibles. Inicialmente, los textos preliminares del marco normativo contemplaban beneficios como subsidios, deducciones fiscales e incentivos para invertir en tecnologías limpias. Estos estímulos podrían contribuir a la sostenibilidad ambiental mientras mejoran la competitividad de las empresas en mercados cada vez más enfocados en prácticas responsables.

 

Economía circular como pilar fundamental
La norma también refuerza la importancia de transitar hacia un modelo de economía circular. Este enfoque busca prolongar el ciclo de vida de los productos mediante el diseño de dispositivos más duraderos y reparables, reduciendo la extracción de recursos y la generación de residuos. Además de los beneficios ambientales, este modelo abre oportunidades económicas y de empleo en sectores como el reciclaje y la reparación.

 

Con el Decreto 292/24, Uruguay se posiciona como líder regional en la gestión de residuos electrónicos. Sin embargo, para maximizar su impacto, será fundamental garantizar su implementación efectiva y considerar incentivos que motiven a las empresas a sumar esfuerzos hacia un futuro más limpio y sostenible.

 

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