La amenaza silenciosa de las fibras sintéticas
Un nuevo informe revela cómo las principales marcas de moda siguen aumentando su dependencia de las fibras sintéticas, a pesar de los riesgos ambientales y de salud asociados. La falta de transparencia y el greenwashing continúan siendo tácticas clave de la industria para esquivar la rendición de cuentas sobre la contaminación plástica.
Por Eloisa Ponce de León
En abril de 2024, Changing Markets Foundation, junto con Clean Clothes Campaign, Fashion Revolution, No Plastic in My Sea y Plastic Soup Foundation, enviaron un cuestionario a cincuenta marcas y minoristas de ropa de todo el mundo. El objetivo era recabar información sobre el uso de fibras sintéticas, los compromisos de eliminación gradual de estas, las políticas para abordar la liberación de microfibras, y la posición de las empresas frente a la legislación propuesta en la Estrategia Textil de la UE y el tratado mundial sobre contaminación plástica, entre otros temas cruciales.
Aunque la evidencia sobre los riesgos ambientales y de salud es cada vez más contundente, el informe destaca que muchas marcas de moda no solo dependen cada vez más de las fibras sintéticas, sino que también ocultan la magnitud de esta dependencia. En este sentido, Changing Markets Foundation denunció: “Las marcas niegan la gravedad de la contaminación plástica, distraen al público con estrategias de greenwashing y paralizan activamente los esfuerzos significativos para abordarla, especialmente en el caso de la contaminación por microplásticos.”
Un dato alarmante es el creciente nivel de secretismo en la industria. Desde que se inició la encuesta en 2021, la proporción de empresas que no respondieron parcial o totalmente ha aumentado del 17 % al 54 %. Este hermetismo revela una preocupante falta de transparencia sobre el verdadero uso de los sintéticos. De las marcas que respondieron, la mitad ha incrementado su uso de fibras sintéticas desde la publicación del primer informe.
El informe también devela que cuatro marcas que en 2022 prometieron reducir su uso de fibras sintéticas, en realidad han ampliado su participación o volumen de uso entre 2022 y 2024. Con la proyección de que las fibras sintéticas representen el 73 % de la producción textil para 2030, la tendencia parece inclinarse hacia una mayor dependencia de estos materiales.
La relación entre el plástico y los textiles no es nueva, pero sigue siendo ignorada en gran parte de las conversaciones sobre la contaminación plástica. ¿No es hora de incorporar definitivamente a la industria textil en el debate?
Consulta el informe completo en changingmarkets.org