Financiar la regeneración

Financiar la regeneración

La transición hacia una ganadería regenerativa también exige transformar las finanzas: diseñar instrumentos flexibles, pacientes y capaces de acompañar los ritmos de cada territorio.

Por Matías Kelly

Crédito de imagen: The Nature Conservancy (TNC)

Hay conversaciones que cambian la forma de mirar un problema.

La mía empezó hace algunos años, cuando conocí el trabajo de OVIS 21 y, casi al mismo tiempo, vi el documental Kiss the Ground. Hasta ese momento, como muchos, asociaba la ganadería principalmente con uno de los grandes desafíos ambientales de nuestro tiempo.

Descubrí entonces otra pregunta, mucho más interesante: ¿y si el problema no fuera la ganadería en sí, sino la manera en que producimos?

La ganadería regenerativa propone justamente eso: cambiar las prácticas para recuperar la salud de los suelos, aumentar la biodiversidad, mejorar la infiltración del agua, fortalecer la resiliencia de los sistemas productivos y contribuir a un mejor balance de carbono. No es una solución única, pero sí una de las transformaciones más prometedoras que hoy está viviendo el agro.

Sin embargo, toda transición necesita algo más que voluntad. Necesita financiamiento.

Los procesos regenerativos no siempre se ajustan a los plazos que exigen los mercados financieros. Requieren inversión inicial, períodos de adaptación y, muchas veces, asumir riesgos antes de que aparezcan los resultados. Si el sistema financiero sigue diseñando productos pensados para modelos productivos tradicionales, será muy difícil acelerar el cambio.

Ahí aparece nuestro desafío.

Sumatoria es una organización que desarrolla vehículos de inversión de impacto para facilitar el acceso al financiamiento de emprendimientos de triple impacto y unidades productivas de la economía social y popular. Desde esa experiencia, creemos que no alcanza con ofrecer crédito para actividades regenerativas. También es necesario que las finanzas se regeneren y aprendan a adaptarse a los ciclos biológicos, a las particularidades de cada productor y a las distintas velocidades de los procesos de transformación. Diseñar instrumentos más flexibles, capaces de responder a las necesidades reales de quienes producen, es tan importante para la innovación como las propias prácticas regenerativas.

Con esa convicción y junto a The Nature Conservancy (TNC), estamos impulsando un fondo de crédito para acompañar a productores ganaderos que avanzan en este camino. Más que financiar una actividad, buscamos financiar una transición. Porque transformar un sistema productivo requiere capital paciente, confianza y herramientas construidas desde el territorio.

Quizás la gran innovación no sea solamente producir de otra manera, sino también aprender a financiar de otra manera.

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