Federico: una trayectoria educativa inspiradora
Un joven lleno de energía y pasión, desafía barreras. Su historia demuestra cómo la educación y el acompañamiento transforman vidas, abriendo camino hacia un futuro sin límites.
Por Andrés Cikato
Fede es alumno de 9º año en el Colegio y Liceo Sagrado Corazón de Paso Carrasco en Canelones, y desde inicios de 2022 forma parte del Programa de Ayuda al Estudiante con Discapacidad (PAED) de la ONG El Palomar. Este programa, que promueve y trabaja la educación inclusiva de niños, niñas y jóvenes con discapacidad, ha acompañado la trayectoria educativa de Federico, apuntalado a su familia y reforzado al equipo educativo de esta institución educativa inclusiva durante estos tres últimos años, con un enfoque centrado en sus fortalezas y habilidades.
Tanto en su vida cotidiana como en actividades recreativas, Federico es un joven colmado de energía y pasión. Le encanta jugar al “Powerchair”, allí demuestra su habilidad y destreza, convirtiéndose en un gran jugador de fútbol. Su entusiasmo por el deporte no se limita a la cancha: es un apasionado hincha del Club Atlético Peñarol, y siempre que tiene la oportunidad, se deja llevar por su pasión.
Sandra, su mamá, hogar monoparental, tuvo que criar a su hijo, como otras tantas madres, con la determinación que tienen casi todas ellas: de que Fede fuera una persona con los mismos derechos que el resto, sabiendo que éstos son vulnerados casi a diario, llevándola por momentos a sentirse muy sola. Sandra tuvo la oportunidad de conocer a diversas personas que acompañaron a Fede a progresar y desenvolverse con independencia. Carina, su acompañante personal, forma parte de este imparable equipo: trabajan incansablemente para que Federico pueda llevar una vida lo más autónoma posible, convirtiéndose en pilares fundamentales.
Ser parte del Colegio y Liceo Sagrado Corazón ha sido primordial para el desarrollo de Federico, ya que le ha permitido acceder a un entorno educativo inclusivo, donde se fomenta el respeto por la diversidad y la igualdad de oportunidades. Su inclusión en el aula y en las actividades escolares le ha ofrecido la posibilidad de compartir experiencias con sus compañeros/as y participar activamente en la vida escolar, lo que fortalece su autoestima y habilidades sociales.
La historia de Federico es un ejemplo de cooperación y colaboración, y expone el poder transformador de la educación inclusiva, demostrándose que no existen barreras para quienes obtienen apoyo y respaldo. Su vida personal y educativa es una demostración de cómo la inclusión abre puertas al conocimiento, fomenta la confianza, la autonomía y la integración plena. Fede sigue avanzando con determinación y su camino refleja una expectativa visible para todos/as los/as jóvenes con discapacidad: un futuro sin barreras, lleno de oportunidades, donde la igualdad y la equidad se traducen en logros reales.