Donde el mundo no mira: la lucha de Fundación Anesvad por el derecho a la salud

Donde el mundo no mira: la lucha de Fundación Anesvad por el derecho a la salud

Por: Equipo de Comunicación de la Fundación Anesvad

En las zonas más olvidadas de África Occidental, la organización actúa contra enfermedades que nacen del olvido y se agravan con la degradación ambiental.

Fundación Anesvad trabaja en lugares donde la salud parece un privilegio inalcanzable. En aldeas rurales de África Occidental, especialmente en Ghana, Costa de Marfil, Benín y Togo, el acceso a agua potable y a centros de salud está marcado por largos desplazamientos y limitaciones estructurales. Allí, en comunidades mineras empobrecidas o en poblaciones rodeadas de selva cerca del golfo de Guinea, el olvido se vuelve cotidiano y la enfermedad se instala como una condena. Son regiones donde millones de personas siguen padeciendo Enfermedades Tropicales Desatendidas, dolencias que causan dolor, discapacidad y estigma, sin atención mediática ni recursos suficientes.

Mientras Anesvad apoya a los sistemas públicos de salud, impulsa investigación liderada por científicas africanas y acompaña a las comunidades en la prevención, surge una pregunta que se observa al ver un río contaminado o un pozo que se seca: ¿Cómo impactan las condiciones ambientales deterioradas —como la falta de agua limpia o la contaminación del aire— en la salud de las comunidades más vulnerables? Cuando lo que se bebe enferma, el cuerpo se vuelve frágil. Enfermedades cutáneas como la úlcera de Buruli han aumentado allí donde el suelo y el agua están degradados, afectando con más dureza a quienes menos han contribuido a la crisis climática.

La emergencia climática agrava todavía más esta situación. Las lluvias ya no son estables, el calor es cada vez más extremo, los mosquitos ocupan nuevos territorios. Entonces, otra pregunta se vuelve urgente: ¿Qué enfermedades se están agravando o expandiendo debido al cambio climático y cómo podemos fortalecer la respuesta humanitaria en salud frente a estos nuevos escenarios? En distritos como Aowin, en el oeste de Ghana, la minería ilegal ha contaminado ríos y manantiales. Escuelas sin agua ni saneamiento básico se convierten en lugares donde las infecciones se expanden con rapidez. Por eso, Anesvad combina medicamentos con la construcción de pozos, lavabos y formación en higiene para que prevenir no sea un privilegio.

Las soluciones, sin embargo, no pueden recaer en un solo actor. Todo indica la necesidad de una última reflexión: ¿Qué papel pueden jugar las organizaciones públicas y privadas en la promoción de entornos saludables como parte de una estrategia integral de atención en salud? Defender la salud implica actuar sobre los factores sociales y ambientales que la determinan. Requiere alianzas que sumen el liderazgo de los sistemas públicos, la apuesta de la filantropía y la innovación de la inversión social para llegar donde el mercado no llega.

Anesvad insiste en que proteger la salud es proteger el entorno que hace posible la vida. Y que ninguna persona debería quedar olvidada cuando se trata de tener agua limpia, curarse una herida o simplemente vivir sin miedo.

Conocé el trabajo de la Fundación Anesvad en: https://www.anesvad.org/

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