Desafíos del consumo moderno
Nielsen IQ dio a conocer un análisis de “las perspectivas del consumidor y el mercado en 2024 (LATAM)”. ¿Cómo equilibramos inmediatez, personalización y sustentabilidad?
Por Eloisa Ponce de León
El informe señaló las tendencias que tendrán mayor impacto en el 2024: “1. Inflación a largo plazo: Los precios seguirán al alza por el impacto de la inflación. 2. Resiliencia creciente del consumidor: (…) estrategias para afrontar la crisis del costo de vida mediante el gasto calculado y la planificación futura. 3. La era del gasto calculado: Las prioridades en el hogar prevalecen entre los consumidores globales, dando prioridad a los servicios públicos y los alimentos. 4. Consumo responsable: responsable y sustentable, son dos adjetivos que priorizan sobre todo las nuevas generaciones.”
En tanto, los aspectos de compra que más destacarán en 2024 son: “1.Omnicanalidad: el que ofrezca el mejor precio. Saludable y responsable. Productos frescos y orgánicos 2.Controlar su gasto: compras inteligentes para hacer rendir el dinero 3.Productos innovadores: están dispuestos a pagar más por valor agregado. Pruebo nuevos productos y pago más por valor agregado. 4. Practicidad y comodidad: que el momento de compra sea sencillo y eficaz. 5. Sin tiempo de espera: que sean compras inmediatas 6.Compras personalizadas: que las marcas ofrezcan productos únicos”
Además, “un 29% de los compradores han utilizados canales online, donde el 72% de las compras estuvieron impulsadas por la promoción. En este canal de compra el consumidor espera inmediatez y conveniencia.”
Pero, ¿la inmediatez y los productos personalizados son compatibles? ¿Es posible obtener productos orgánicos y frescos priorizando las compras sencillas e inmediatas, sin tiempos de espera?
Parece que el consumidor quiere “bueno, bonito y barato”, y además lo quiere respetuoso con el ambiente y ¡lo quiere ya! Lo que es, a mi entender, demasiado pretencioso.
De hecho, “aunque hay prioridad en los productos sustentables, el 26% confesó que le es difícil encontrar estos productos que se adecuan a su situación económica o no están en anaquel.”
El consumidor no está consiguiendo lo que quiere y difícilmente lo va a conseguir, porque los conceptos están muy entreverados, porque se le pone la carga del “consumo responsable” sin darle suficientes herramientas y porque su realidad no siempre está en sintonía con el tipo de consumidor que quiere ser (o le indican que debe ser)
Y así, analizando este informe, sumamos un argumento más a la defensa de que es necesario educar al consumidor, para que tome decisiones informadas.
En un mundo donde la demanda y las tendencias de consumo están en constante evolución, el informe del 2024 nos brinda una visión intrigante sobre las expectativas y deseos del consumidor moderno. Sin embargo, surge una pregunta fundamental: ¿cómo reconciliamos las demandas de inmediatez, personalización y sostenibilidad? Es evidente que existe una brecha entre las aspiraciones del consumidor y la oferta disponible en el mercado. A pesar del creciente interés en productos sustentables, muchos se encuentran con dificultades para acceder a ellos debido a limitaciones económicas o a la falta de disponibilidad. La clave reside en encontrar un equilibrio entre la comodidad y la responsabilidad, fomentando un consumo que sea beneficioso tanto para el individuo como para el planeta. En última instancia, esta reflexión nos lleva a reevaluar no solo nuestros hábitos de consumo, sino también el papel de la industria y de la sociedad en la construcción de un futuro más sostenible y equitativo para todos.