Contaminación por plásticos: un tratado urgente pero difícil

Prosigue la negociación de un instrumento internacional sobre plásticos

 

Por Marcelo J. Cousillas, Abogado especializado en Derecho Ambiental, representante de Uruguay en negociaciones internacionales sobre plásticos.

 

La contaminación plástica ha alcanzado todos los rincones del planeta y microplásticos se han detectado en la leche materna, la placenta y la sangre humanas. Por ello, entre el 13 y el 19 de noviembre de 2023, prosiguieron las negociaciones que tuvieran inicio en Uruguay (las negociaciones comenzaron en Punta del Este, a fines de noviembre de 2022 (INC-1) y prosiguieron en París, en junio del presente año (INC-2)), para contar con un tratado internacional que regule la producción y uso de los plásticos, prohiba sustancias y aditivos peligrosos y evite sus efectos adversos sobre el ambiente y la salud.

La última ronda de negociaciones se realizó en Nairobi (Kenia), en la sede central del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, denominada Tercera Sesión del Comité Intergubernamental de Negociación (por sus siglas en inglés, INC-3) para elaborar un instrumento internacional jurídicamente vinculante sobre la contaminación por plástico, incluso en el medio marino.

 

El Comité Intergubernamental de Negociación (INC) fue constituido a través de una decisión histórica de la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, que pide un tratado que ponga fin a la contaminación global por plásticos y que debería estar concluido para finales de 2024.

Durante la sesión de Nairobi, se esperaba avanzar en el análisis del llamado “borrador cero” del convenio internacional, elaborado por la secretaría del proceso, que aborda el ciclo de vida de los plásticos y los productos plásticos, con el objetivo de evitar la contaminación; los medios y planes nacionales de implementación y los arreglos institucionales, además de los objetivos, principios y alcance del tratado, que se incorporarían por primera vez, ya que no habían podido ser discutidos con anterioridad.

 

Los debates principales giraron en torno del alcance de las obligaciones y medidas que el nuevo tratado podría incluir, como reducir la fabricación mundial de plásticos, restringir y regular ciertos plásticos y algunos de sus usos, como los “plásticos de un solo uso”.

Algunas temáticas tienen contenidos más técnicos, como las relativas a las sustancias químicas y aditivos peligrosos relacionados con los plásticos; pero otras se asocian con aspectos de política y gestión ambiental, como las medidas que se deberían incluir, no solamente dirigidas a evitar la generación de residuos plásticos y la contaminación en sus distintas formas, sino que también contemplen todo el ciclo de vida de los plásticos.

 

 

Uruguay viene planteando en la negociación aspectos de su política nacional ambiental y de residuos, incluyendo la responsabilidad extendida que le corresponde a los importadores y fabricantes de productos plásticos o contenidos en plásticos, así como también, las estrategias de inclusión social, en especial con respecto a los clasificadores o recicladores y trabajadores informales relacionados con los residuos y el reciclaje. Según Reuters, la propuesta que realizó Uruguay junto con Suiza para el trabajo intersesional, fue de las más aceptadas por las delegaciones, aunque ninguna lograra el consenso necesario.

El novel presidente de Kenia, William Samoei Ruto, abrió la reunión con un discurso comprometido y optimista, invocando el “espíritu de Nairobi”, pidiendo a los delegados que apuntaran a un tratado que lleve la producción mundial de plásticos a niveles sostenibles, aborde la contaminación ya existente y ponga en práctica los principios internacionales de Río, haciendo referencia a la famosa Cumbre de la Tierra, celebrada en Brasil, en 1992.

 

Después de una semana de negociaciones, grupos de trabajo y reuniones informales, se acordó que la secretaría, antes del 31 de diciembre de 2023, prepare un «texto de borrador cero revisado» del proyecto de tratado, para que sirva de punto de partida y base para debates en la próxima reunión del INC-4, que se realizará en Otawa (Canadá), en abril de 2024.

El borrador cero fue amplio y ambicioso, pero no fue suficiente o equilibrado para algunos países, con posiciones especiales o sin muchas intenciones de lograr avances reales e inmediatos. Por ejemplo, ciertos países pidieron claramente que se excluyeran los polímeros plásticos del borrador de texto, mientras que otros, más sutilmente, solo se enfocaron en los problemas de gestión de los residuos al final de la cadena de vida de los plásticos.

Por ello, puede considerarse que los resultados hasta ahora no están a la altura de los esperados; como si el «espíritu de Nairobi» no hubiera siempre prevalecido, dejando incertidumbres sobre el camino que debe seguir la negociación de aquí en más.

 

Probablemente nadie esperaba que negociar un tratado de plásticos fuera una tarea fácil, pero sí es un proceso urgente.

Un acuerdo internacional sobre la contaminación por plásticos, sería muy importante para nuestro país, no solamente para encauzar soluciones a un problema global, sino también porque eliminaría asimetrías entre las distintas legislaciones ambientales y le daría un marco internacional de fortalecimiento a nuestras políticas ambientales.

 

Por el Ministerio de Ambiente participaron el Gerente del Área Jurídica, Marcelo Cousillas, punto focal nacional del INC, y, la asesora técnica del Área de Planificación Ambiental de DINACEA, Ing. Gariné Guerguerián. Además, Uruguay coordinó el Grupo de países de América Latina y el Caribe, a través del representante del MRREE.



Sé parte del cambio Apóyanos!


Sustentabilidad en Acciones