Cambio climático y tributación en América Latina
Frente a la crisis climática, los mecanismos tributarios se perfilan como herramientas clave para reducir las emisiones y fomentar una economía más sostenible. Desde impuestos al carbono hasta permisos de emisión, distintas estrategias buscan incentivar la adopción de tecnologías limpias y el cumplimiento de compromisos globales.
Por Edgardo Héctor Ferré Olive
En la actualidad, el entorno global se enfrenta a desafíos ambientales y económicos sin precedentes, y por ello existe una preocupación por los efectos del calentamiento global y la contaminación ambiental, que se exterioriza con distintas formas de contaminación atmosférica e hidráulica, deforestación, destrucción de ecosistemas, etc.
Se le asigna suma importancia a las reformas tributarias, y en la actualidad se han comenzado a generar herramientas que incentiven la consideración del problema ambiental desde el punto de vista tributario.
A efectos de introducirnos en el tema del tratamiento del Cambio Climático y la tributación, debemos considerar aspectos relacionados con los mecanismos administrativos y el uso de instrumentos basados en el mercado.
Los mecanismos administrativos implican la identificación de causas y aplicación de sanciones, que pueden llegar a la clausura. Se los critica pues con estos mecanismos se disminuye o elimina la actividad económica pudiendo solucionarse el tema de la contaminación pero no con una solución racional.
Los instrumentos económicos se basan en el mercado y constituyen herramientas políticas que afectan el comportamiento de los agentes económicos para satisfacer los objetivos de política ambiental o modificar ciertos comportamientos mediante avisos en el mercado, en vez de realizarlo a través de normas sobre el control del nivel o forma de la contaminación.
Dentro de estos instrumentos se encuentran los permisos de emisión y el impuesto al carbón.
Los permisos de emisión de gases de efecto invernadero consisten en fijar un estándar máximo de emisiones permitidas, por cuyo volumen se emiten títulos negociables, y que con la tenencia de estos títulos se autoriza la emisión de la cantidad correspondiente de gases de efecto invernadero.
Los impuestos al carbón fijan un precio a las emisiones de gases de efecto invernadero, y lograr con ello que la economía en general invierta en tecnologías limpias.
Desde el punto de vista práctico, una forma de introducir el “carbon tax” será aplicando un impuesto a los combustibles fósiles en forma proporcional al contenido del carbono en dichos combustibles.
En nuestra América Latina los países que aplican el impuesto al carbón son: Argentina, Chile, Colombia, México y Uruguay. Con relación a los permisos de emisión, en Chile se ha avanzado en este tema, mientras que en el resto de los países se están desarrollando estudios y normas para aplicar los mismos.
Por ello, la importancia de definir a nivel global y local cómo se aplicarán estos mecanismos e instrumentos, para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS 2030 Naciones Unidas), el Programa “Fit for 55” (Unión Europea, disminución de un 55% de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero para el 2030) y la Descarbonización de las Economías (para el 2050, propuesta del Acuerdo de París).